





CAIMÁN
$90.000
Dale calma a tus espacios con el Candelabro Caimán, un homenaje a este reptil semi-acuático que habita en ríos, ciénagas y humedales tropicales de América Latina.
Esta escultura fabricada 100% a mano en concreto macizo hará de tus espacios un lugar especial, pues combina la belleza de este animal prehistórico, anterior a los humanos, con la magia de la luz que entregan las velas, siempre con el carácter y estilo únicos de Objeto Extinto.
Dimensiones 14.5 cms largo x 8 cms ancho y 4.5 cms de alto
Peso aproximado: 390 gramos.
Descripción
GUARDIAN DEL CAUCE
«En el lugar donde el río se calma y el agua se vuelve espejo, habita el caimán, un animal que habita entre dos mundos: el agua y la tierra, en la frontera donde el agua se vuelve materia.»

Una escultura de un territorio antiguo donde habita un animal que escucha y entiende los ritmos del agua, una figura que honra la sabiduría de las aguas lentas, las que filtran y purifican los ríos, ciénagas, pantanos y las orillas quietas.

EL CAIMAN es un reptil semi-acuático que habita ríos, ciénagas y humedales tropicales de América Latina; está directamente ligados al agua: nace, vive y caza en ella y depende por completo de su existencia y conservación.
Es un animal resistente, un cazador sigiloso capaz de permanecer inmóvil durante largos periodos de tiempo para detectar vibraciones en el agua, es el encargado de regular el equilibrio de las especies acuáticas.
En las comunidades ribereñas, su presencia impone respeto: es parte del paisaje cotidiano, es un vecino antiguo con el que conviven desde la distancia y el entendimiento. Las personas han aprendido a leer sus señales, a evitar sus zonas de cría y a reconocerlo como un componente esencial para la vida del río.
HECHO A MANO EN BOGOTA
CUIDADO DEL MATERIAL
Por favor ten en cuenta que nuestros productos de concreto son elaborados 100% a mano, con el mayor cuidado, por trabajadores colombianos apasionados por la construcción, por lo que podrían resultar algunas burbujas de aire y leves variaciones en la forma y el color. Estas características únicas contribuyen a la individualidad y encanto de cada pieza, haciendo de éstas algo verdaderamente único en su tipo.
Cada pieza tiene una capa de sellador que repele el agua, el aceite, y otros elementos, pero aún así nuestro concreto es susceptible de mancharse por el contacto directo con fuentes de calor extremo, comida con alto contenido de ácidos, grasas y bebidas.













