RELOJ KAUCE

$90.000

Prolongar el tiempo ahora es posible con el reloj Kauce, un reloj de mesa inspirado en el nacimiento de los ríos, en los manantiales que brotan de la tierra.

Esta escultura fabricada en concreto macizo, con un diseño brutalista, sobrio pero contundente, brindará calma y tranquilidad a tus espacios, será como una isla en medio de la velocidad de la vida moderna. Siempre con el carácter y estilo único de Objeto Extinto.

Mecanismo de cuarzo, funciona con una pequeña pila LR6 AA de 1,5 V (no incluida), manecillas en material plástico PETG reciclado.

Diámetro 11 cm x altura 7 cm

Peso aproximado: 530 gr

Descripción

EL PULSO DEL CAUCE

«En el corazón del río nace el tiempo, como un pulso silencioso y continuo que marca la vida de los territorios.»

 

 

 

En el cauce el tiempo fluye distinto, no avanza en línea recta, sino en ciclos de crecientes y sequías, de quietudes y desbordamientos, que se mide por los sedimentos que se depositan en sus curvas, por los animales que lo cruzan, por las semillas que arrastra y que más adelante devuelve a la orilla.

 

 

KAUCE es una escultura que rinde tributo a ese tiempo más antiguo que el nuestro, un tiempo que no obedece a segundos ni minutos, sino al pulso profundo de la tierra, un tiempo que no se cuenta sino que se contempla.

Un reloj con forma circular que propone un diseño sin numerales, como un símbolo del paso del tiempo por los territorios, enmarcado dentro de una esfera dividida en cuatro partes iguales. Las manecillas van recorriendo suavemente las variaciones geométricas internas, que a modo de topografía, recrean las distintas etapas del día y la noche. Esto contrasta con la materialidad del reloj, concreto solido dejado a la vista, puesto en delicado equilibrio sobre la mesa.

 

 

HECHO A MANO EN BOGOTA 

 

CUIDADO DEL MATERIAL

Por favor ten en cuenta que nuestros productos de concreto son elaborados 100% a mano, con el mayor cuidado, por trabajadores colombianos apasionados por la construcción, por lo que podrían resultar algunas burbujas de aire y leves variaciones en la forma y el color. Estas características únicas contribuyen a la individualidad y encanto de cada pieza, haciendo de éstas algo verdaderamente único en su tipo.

Cada pieza tiene una capa de sellador que repele el agua, el aceite, y otros elementos, pero aún así nuestro concreto es susceptible de mancharse por el contacto directo con fuentes de calor extremo, comida con alto contenido de ácidos, grasas y bebidas.